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CUENTOS A LA LUZ DEL CANDIL |
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La literatura conciencia viva de los pueblos, en la provincia de Chimborazo se expresa de manera permanente a través de sus creadores es así que la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Chimborazo el próximo martes 27 de mayo realizará el lanzamiento de la obra literaria: “Cuentos a la luz del Candil” del escritor de Tixán Marcelo Chacasaguay Vacacela.
Marcelo Chacasaguay, escribe cuentos con olor a tierra, recogiendo entre sus páginas a los personajes y situaciones de nuestra cosmovisión, donde el ser humano salta a nuevas dimensiones. Sus textos son crónicas de un pasado que fluye desde quien escribe a recordarnos la verdadera soledad de nuestra armadura de mitos y soledades. Me meto en la geografía de sus palabras y descubro su dimensión, que entre líneas aproxima romerías y buenos augurios, textos con un final feliz en un mundo triste, textos acabados y libres.
Es bueno que en Riobamba afloren estas expresiones costumbristas desde la estructura del cuento, este volver al nosotros más íntimo, ahora que todos quieren migrar. Les invito a leer estos cuentos, es posible que entre sus líneas descubra uno eco apagado de la infancia y que desde ese recuerdo fluyan a su realidad espacios de felicidad.
La ternura vestida de cuento, abecedario recreando la realidad salta entre las páginas y nos sumerge a desmitificar todas las distancias del tiempo; a profundizar en el sentir de quienes fuimos y quienes somos todavía, aunque a ratos nos neguemos a reconocernos. La ternura es un espacio común en estos cuentos donde la fe y la realidad de nuestros espacios rurales irrumpen reiteradamente, con demasiada fuerza a veces, con demasiada nostalgia, zurciendo esos silencios que maquillamos cotidianamente.
Este comulgar con la tierra, este ser sembrado nuevamente en medio de la posmodernidad, saltando edificios y huecas avenidas me empuja, conmueve e ilusiona. A ratos la estructura se rompe en las historias que Marcelo cuenta con quimera, sin embargo habría que potenciar lo importante, lo trascendente, lo que se hace piano en el alma del ser, lo que se hace lienzo en el conflicto del pintor, esa esquinita con protuberancias brillantes que nos saca del molde. Es decir la esencia misma del creador que ha superado todos sus miedos para existir en las distancias. Hay trampas en la vida, agujeros negros donde perdiendo ganamos, en una de ellas fluye Marcelo Chacasaguay, hoy se ha atrevido a romper los ritos profanos del papel para conmovernos, para zurcir aquellas soledades donde vive el hombre realmente.
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